La ciudad china de Lhasa, en la Región Autónoma del Tíbet de China, es uno de los destinos asiáticos más exóticos para viajar a Oriente. Lhasa es un remanso de paz y tranquilidad, una ciudad muy espiritual y una gran elección para los amantes de la cultura y los más intrépidos.

lha456 Viaje espiritual | Lhasa, descubriendo el TíbetEn plena Cordillera del Himalaya, la ciudad de Lhasa es un destino perfecto para visitar entre los meses de abril y octubre, una ciudad que posee mucho para ofrecer a sus visitantes: una panorámica impresionante del Himalaya, paisajes de ensueño, templos y palacios de gran majestuosidad, una flora y fauna muy ricas, gentes encantadoras y una sabrosa gastronomía. El lugar más emblemático de Lhasa es la Calle de Barkhor, la más antigua y símbolo indiscutible de la ciudad tibetana. La calle, de un kilómetro de longitud, conserva a la perfección la arquitectura tradicional de la región, y cuenta con innumerables puestos, tiendas y restaurantes donde poder acceder a productos exóticos, platos deliciosos y la artesanía tibetana más elaborada y bella. Entre los productos típicos de la zona, destacan la deliciosa mantequilla que se elabora en el Himalaya, el vino de Qingke y la seda. Entre los templos de Lhasa destaca el Templo de Jokhang, de más de mil años de antigüedad. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Templo de Jokhang, uno de los puntos obligatorios en la peregrinación de los miles de discípulos de Buda, destaca por su monumentalidad y los famosos ciervos dorados. Otro de los monumentos destacados es el Palacio Potala del Tíbet, sobre la Montaña de Hongshan y donde se hallan el Palacio Blanco, el Palacio Rojo, la Puerta del Este y la estancia del Dalai Lama. En cuanto a los monasterios, destacan el Monasterio de Samye, el primero construido en el Tíbet y que posee los tres budas (Dharma, Sangha y el Buda de Joyas). Conocido también por el nombre del Templo de los Tres Estilos, el Templo de Samye, en la Montaña de Haibu Rishen, destaca por sus exquisitos murales.

Otros de los atractivos de Lhasa son el Monasterio de Drepung, el Jardín de Pho-Brang y los pueblos de Kang. Por último, merece ser visitado el palacio de todos los Dalai Lamas, el Palacio de Norbulingka, un laberinto de jardines, fuentes y estanques donde se llevan a cabo espectáculos de danza y de teatro.Son muchos los tours económicos por China que incluyen entre sus visitas la ciudad de Lhasa. Hay tours y paquetes de todo incluido muy económicos de cuatro días de duración, por poco más de trescientos euros y otros de una semana por menos de seiscientos.